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¿Por qué los perros son “el mejor amigo de hombre”?

curiosidades sobre los perros

Este es un decir que tiene una antigüedad incalculable, no es para nada raro oír a la gente mencionar que el perro es el mejor amigo del hombre pero ¿Por qué lo dicen?

Hay muchos refranes clásicos basados en la naturaleza y se debe a que muchos comportamientos malos o buenos, en las personas; tienen similitudes con los animales.

Se oye hablar de que “el zorro pierde el pelo pero no las mañas” porque así sucede. Un zorro viejo puede deteriorarse físicamente, pero su astucia nunca cambia, lo mismo puede pasar con las personas.

Así se crean refranes que se van sosteniendo con el tiempo, sobre todo cuando estos tienen lógica y son reales.

Un perro no traiciona

Tal es el caso de los perros. Se dice que son el mejor amigo del hombre, porque incluso dos personas son capaces de traicionarse u odiarse, pero un perro no.

Por más mala persona que sea alguien, su perro por lo general, será igual para con él. Es decir, el perro no tomará una mala idea de su dueño, ni lo verá con otros ojos, por más en contra que esté el mundo de él.

Si una persona se ausenta de su casa por días, al regresar su perro lo recibirá con alegría y cariño.

Distinto sería si una persona se va de su hogar sin avisarle a sus familiares humanos, los cuales seguramente le harían un gran reclamo.

También pasaría si uno deja de frecuentar una amistad, seguramente el vínculo se rompa o modifique.

Un amor sin condiciones, sin reclamos y sin rencores

Como en el amor de un perro, no hay condiciones, por eso mismo, sin reclamos, sin rencores y sin tanta vuelta, se dice que los perros, son los animales más leales que existen.

Desde la antigüedad, se han conocido distintas historias de viajeros que tenían como única compañía a su perro.

Estos leales animales han tenido una intensa afinidad con los humanos, hasta llegar al punto de que sufren cuando su dueño muere.

Tal es la historia del famoso Hachiko, el perro que amó tanto a su dueño, que cuando éste murió, que se quedó esperándolo en la estación de tren donde solía esperarlo a diario a que llegara de trabajar.

El perro pasó nueve años esperando día tras día a su amo, hasta que finalmente murió allí. Actualmente hay una estatua de bronce en su honor en la estación.

De este modo, se puede comprender que el amor y la lealtad que llegan  desarrollar estos animales por sus dueños, sin dudas convierten al perro, en el mejor amigo del hombre.